lunes, 27 de agosto de 2012

Amantes efímeros


   Exposición de cuerpos muertos en vida
Tras una vitrina manchada, sucia, ensangrentada llena de dolores ajenos…

   Sádicas y complicadas adicciones, viciosas y perversas de mirar a los ojos y encontrar en ellos la poca realidad que no se dice, que no se expresa, la verdad que grita encarcelada del otro lado de esos pequeños vidrios acuosos…

  Esa verdad que se encierra y pocas veces se libera y que liberada es una enfermedad placentera... Y su cura ¡¿Cuál cura?! Después de la cuarentena solo queda  retorcer cada fibra del corazón, desarmarlo, desmembrarlo y pegarlo con banditas adhesivas.

   Cuerpos expuestos, claros y oscuros, muertos con pulso, vivos sin alma, amantes efímeros…





Invitación


miércoles, 22 de agosto de 2012

Empty apartment


La pequeña ciudad llamada Soledad

Espacio en negro


el "Espacio en negro" de Melissa Wolf

Quita carta para ti:
Escribo esta carta desde Argentina, ya casi termina mi viaje y me río al pensar que cuando leas esto yo ya tendré tres semanas en Caracas trabajando como loca. En realidad, si te guías por mis cartas parecería que mi viaje duró tres meses, pero no es cierto. Hago esta aclaratoria para que no me vayan a secuestrar por la calle pensando que soy millonaria o algo así.
Ok, estoy en Buenos Aires, pero antes de llegar aquí pasé por Córdoba y La Rioja, el estado más pobre de Argentina. Salí de Brasil de noche y en la ruta al aeropuerto casi nos estrellamos contra un autobús. Creo que no era un buen día para morir porque milagrosamente el taxi logró detenerse. El vuelo tuvo muchísimo retraso y el aeropuerto de Porto Alegre es muy pequeño, así que fue un poco incómoda la espera. Llegamos a las 3 de la mañana a Córdoba y estaban los amigos de mis padres esperándonos. Te explico: yo estaba en esa ciudad con mi hermana porque mi mamá es coleccionista de cactus y había un encuentro de 19 amantes de esas plantas en Córdoba. Ahora bien, ¿qué hacía yo allí? Digamos que Dios jugó a las cartas con Luci (fer), m apostó y perdió. Salimos en una expedición por carretera a través de La Rioja, viendo desiertos helados y montañas nevadas, casas tan pobres que no entiendes cómo se sostienen en pie, mucha sequía, esqueletos de ganado y sobre todo cactus. Me divertía a ratos porque los paisajes eran preciosos y totalmente desconocidos para mí, pero a ratos también odiaba mi vida y me provocaba romper a llorar. Estaba en un carro sin aire acondicionado tragando polvo por carretera de tierra, enferma del estómago después de comer un asado que casi acaba con mi tolerancia a la carne y rodeada de gente que pretende que te apasiones algo tan espinoso como un cactus. Fueron 5 días de carretera sin fin en los que dormí en el peor hotel que he pisado en mi vida. El Gran Hotel Victoria en el pueblo Chamical. Si esto viva es porque procuré no tocar nada ni respirar ni mirar. Pero estoy viva y en Buenos Aires. Esta ciudad merece una carta especial, así que tendrás que esperar una semana más.

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